Hemorroides Internas y Externas
«¿Las mías son internas o externas?» es probablemente la pregunta más común de quien empieza a informarse sobre el tema. Y no es curiosidad menor: el tipo —y en las internas, el grado— determina qué síntomas esperar y qué tratamientos suelen recomendarse. Aquí está la diferencia explicada con claridad.
La frontera: la línea dentada
Dentro del canal anal existe una referencia anatómica llamada línea dentada (o pectínea). Por encima de ella, el tejido casi no tiene sensibilidad al dolor; por debajo, la piel está llena de terminaciones nerviosas. Esa frontera lo explica casi todo: las hemorroides internas nacen por encima de la línea dentada —por eso no suelen doler— y las externas por debajo —por eso sí duelen.
Hemorroides internas y sus grados
Se originan dentro del canal anal. Sus signos típicos son el sangrado rojo brillante e indoloro al evacuar y, conforme avanzan, el prolapso: la hemorroide se asoma por el ano. Según ese comportamiento se clasifican en cuatro grados:
- Grado I: no se asoman; solo pueden sangrar. Muchas personas las tienen sin saberlo.
- Grado II: se asoman al pujar y regresan solas al terminar.
- Grado III: se asoman y hay que empujarlas manualmente para que regresen.
- Grado IV: permanecen fuera de forma permanente y ya no se pueden reintroducir.
Hemorroides externas
Se forman bajo la piel que rodea el ano. Se sienten como uno o varios bultos blandos y pueden causar dolor, picazón e inflamación, sobre todo tras evacuar o pasar mucho tiempo sentado. Tras un episodio inflamatorio pueden dejar un pliegue de piel (plicoma o «skin tag») que ya no duele, pero dificulta la limpieza.
El caso especial: la trombosis
Cuando dentro de una hemorroide externa se forma un coágulo, aparece de golpe un bulto firme, azulado y muy doloroso. El dolor alcanza su máximo en las primeras 48–72 horas y luego cede gradualmente; el bulto puede tardar algunas semanas en reabsorberse. Si se acude al médico dentro de las primeras 72 horas, puede valorarse drenar el coágulo con anestesia local en el consultorio, lo que alivia rápido.
¿Cómo saber cuál tengo?
- Sangra pero no duele: orienta a interna.
- Duele, pica y se palpa un bulto blando en el borde del ano: orienta a externa.
- Algo se asoma al evacuar y regresa (solo o con ayuda): orienta a interna prolapsada, grado II o III.
- Bulto súbito, duro y muy doloroso: orienta a externa trombosada.
Son orientaciones, no diagnóstico: ambos tipos pueden coexistir (hemorroides mixtas) y otras condiciones, como la fisura anal, producen síntomas parecidos. La confirmación es del médico. Si tu síntoma principal es otro, revisa nuestra guía de síntomas de las hemorroides.
Cuando son las dos a la vez: hemorroides mixtas
Internas y externas no son excluyentes: una misma persona puede tener ambas, y cuando un mismo paquete hemorroidal tiene componente interno y externo se habla de hemorroides mixtas. Suelen dar un cuadro combinado —sangrado más bulto y molestia— y es una de las razones por las que el autodiagnóstico se queda corto: lo que se palpa por fuera no siempre cuenta la historia completa de lo que hay por dentro.
Qué esperar en la consulta (spoiler: es más rápido y menos incómodo de lo que temes)
El miedo a la revisión es la razón número uno por la que la gente pospone la consulta durante meses. Vale la pena desmontarlo: la evaluación estándar dura unos minutos. El médico pregunta por los síntomas y los hábitos intestinales, inspecciona la zona y realiza un tacto rectal breve. Si necesita ver el interior del canal anal usa un anoscopio, un tubito corto que se introduce unos centímetros; es una exploración de consultorio, sin preparación especial y sin anestesia, que resulta más incómoda que dolorosa.
Llegar con la información clara ayuda: desde cuándo tienes síntomas, si hay sangrado y de qué color, si algo se asoma al evacuar y si regresa solo. Con eso y la exploración, el médico clasifica el tipo y grado, y de ahí sale el plan.
Tratamientos según tipo y grado
Lo que suele recomendarse, de menos a más invasivo:
- Medidas conservadoras (todos los casos como base): fibra (25–35 g/día), agua suficiente, evitar el pujo y el tiempo prolongado en el inodoro, baños de asiento tibios. Las cremas y supositorios de venta libre pueden aliviar síntomas por periodos cortos, pero no corrigen la hemorroide.
- Ligadura con banda elástica: el procedimiento ambulatorio más usado para internas grados I a III que sangran o prolapsan. Se coloca una pequeña banda que corta la circulación de la hemorroide y esta se desprende en días.
- Escleroterapia y fotocoagulación infrarroja: alternativas ambulatorias para internas de grados iniciales, generalmente cuando hay sangrado.
- Cirugía (hemorroidectomía y técnicas relacionadas): se reserva para grados III–IV, hemorroides mixtas grandes o casos que no responden a lo anterior. Es el tratamiento más definitivo, con una recuperación que requiere reposo relativo.
- Trombectomía: el drenaje del coágulo en una externa trombosada, idealmente dentro de las primeras 72 horas.
La elección concreta depende de la valoración del especialista —normalmente un coloproctólogo—, del grado, de los síntomas y del estado de salud general de cada persona.
Cuándo acudir al médico
Ante cualquier sangrado (sobre todo el primero), dolor intenso o bulto súbito, prolapso que ya no regresa, o molestias que pasan de una semana sin mejorar. Y si te preguntas qué tan largo puede ser un episodio, lo detallamos en ¿cuánto tiempo duran las hemorroides?.
Preguntas rápidas
¿Una interna puede volverse externa? No cambian de tipo: el origen anatómico es el que es. Lo que sí ocurre es que una interna avanzada prolapse y se vea por fuera, lo que se confunde con una externa.
¿El grado puede avanzar con el tiempo? Puede, sobre todo si persisten el estreñimiento y el esfuerzo. Por eso las medidas de hábitos son la base de cualquier tratamiento, incluido el quirúrgico.
¿El pliegue de piel que me quedó es una hemorroide? Probablemente sea un plicoma: piel sobrante tras un episodio inflamatorio. No es peligroso y no requiere tratamiento salvo por molestias de higiene, pero la confirmación es del médico.
Fuentes consultadas
- Manual MSD — Hemorroides (versión para público general)
- MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.) — Hemorroides
- Mayo Clinic — Hemorroides: diagnóstico y tratamiento
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta, el diagnóstico o el tratamiento de un profesional de la salud.

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